Mi regalo de navidad, LA SONRISA DE UN NIÑO

La vida tiene misterios inexplicables, no por miedo, sino por su especial origen y efecto. Es por esta razón que esta Navidad comparto esta motivación, no sólo con los asiduos lectores de este centenario periódico, sino también con aquellos a los que les llegará a través de éstos.

Gracias a la intención de la familia Rojas Chaves de Puntarenas, el Grupo Comunidad Base de la Iglesia Católica de Chacarita, ha organizado con ellos una "fiesta navideña" para aproximadamente 50 niños de escasos recursos y cuyas familias pasan por situaciones tan extremas como lo son la A y la Z en el abecedario. Algunos niños son víctimas del HIV, con menos de 6 años de edad; otros con situaciones de abandono y hasta abusos y violencia intrafamiliar. La selección se basa en la edad y la situación socioeconómica de la "familia." Un bebé con SIDA y otro menor que ha sido golpeado no entienden de esas cosas, solo saben ser niños, por lo que no tenemos por qué separarlos en ningún tipo de grupo.

Lo que tienen en común todos estos niños, es que sonríen… y cuando los vemos sonreír sentimos el origen Divino del ser humano y la presencia de Dios en la Tierra.

Esta Navidad yo quiero de regalo para mí la sonrisa de un niño, de cualquier niño, que al sentir amor y comprensión pueda tener ese momento que celebramos con la Natividad. Lo que Comunidad Base de Chacarita y la familia Rojas Chaves han organizado no es sólo una fiesta donde cada niño tiene padrinos que les lleven regalos, piñata, helados y ropa para estrenar. Esto va más allá.

El propósito es que cada padrino y madrina, hayan sacado su tiempo y esfuerzo, desde hacer personalmente la compra o confección del humilde obsequio hasta el posible seguimiento a futuro en las necesidades de los infantes. Sumado a la situación social de extrema pobreza, de riesgo humano, no hay opciones médicas, educativas y mucho menos de aquellas oportunidades alternativas a futuro para crecer y contar con las herramientas orientadas a una calidad de vida y a seguridad humana plenas.

Faltan aún algunos padrinos para 6 niños. HAGO UN LLAMADO. Si desea unirse a la causa comuníquese al correo-e bigboss333@msn.com (o deje sus datos en el periódico para contactarle); logremos conciencia en diferentes localidades para que cuando nos organicemos o formemos parte de "lindas obras navideñas" no sea algo tan pasajero como un día de fiesta. No tratemos de comprar el cielo con una vela.

Ayudemos todos, no solo en este proyecto sino a copiar y mejorar la propuesta puntarenense en todos y cada uno de los rincones del país; empezando por nuestras casas, por nuestros propios hijos, quienes no necesitan un padre o una madre que el día de Navidad les dén regalos, sino que necesitan seres que les amen y les hagan sonreír plenamente todos los días.

Dejemos de dañar a nuestros niños, nuestro mayor tesoro. Démosle amor a los niños, en especial a los más necesitados, sin limitaciones. No quiero irme del país, no quisiera morir siquiera sin antes poder tener de regalo para mí, lo que también deseo para usted: ¡ LA SONRISA DE UN NIÑO !

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