Longevidad y Vida Sana

Hace ya dos años, creamos un grupo en redes sociales, hoy ya una Fundación Internacional. Gracias a todos por su motivación y paciencia.

Pocos participaron del proceso y menos aún los que siguieron con una idea que no es mía, sino el resultado de escuchar a adultos mayores durante varias décadas. La atención merecida de las mujeres que fueron desprotegidas y en muchos casos agredidas, de una u otra forma, pero que actualmente aceptamos, reconocemos y promovemos su resistencia y liderazgo.

Es por eso que las razones para una Longevidad con calidad de vida, resultan no ser materiales sino de aptitud y desarrollo interno de la persona. A mayor sencillez de vida, más fácil se torna todo y menos angustias posiblemente.

Más allá de los esfuerzos de entidades internacionales, de las regulaciones de ley y convenios aprobados, de los presupuestos y nuevas herramientas jurídicas que muchos (hombres y mujeres) hemos trabajado por años, es el humanismo real de cada ser humano y la realidad de un mundo cada vez más adulto mayor.

Los números no se equivocan, el comercio y la industria de los 80s y 90s nos llevó a procrear menos hijos, en proporción estadísticamente válida, a tener hijos a edades tempranas. A sido hasta después del 2002, que se toma conciencia social global que ser padre y madre responsables no es necesariamente a los 20.

Esto lo que generó es padres adultos y hijos cercanos a sus edades, buenos amigos pero todos envejeciendo y no entendiendo -por la rapidez del consumismo- que es necesario tomar las medidas y lograr, especialmente, la aceptación metabológica de las canas.

Nuestra población mundial se envejece y es un hecho que los sistemas financieros no están listos ni programados para enfrentar eso; pero, ¿por qué? Simple, no educamos nuestros sistemas a seguir siendo productivos después de la edad “productiva”.

El Derecho Humano al retiro y goce de una vejez decente, está amarrado a la calidad de vida y qué tan sana es esa vida, de manera integral y absoluta. Hoy, como si descubriéramos el agua tibia, vemos las capacidades reales de una persona después incluso de sus 75 años.

Nos hemos preguntado ¿por qué cuando somos nietos, preguntamos más fácilmente a los abuelos que a los padres cosas de importancia, cosas que en la niñez marcan para la vida? Se llama comprensión, experiencia y tolerancia la mezcla que nos trae la desaceleración del comercio y la vivencia de la realidad de vida.

Más allá de preguntarnos cuántos adultos mayores conocemos, preguntémonos ¿cómo y qué seremos como personas cuando seamos adultos mayores?

Los sistemas y metas país y región, en cada rincón del mundo, reestructuran sus economías para hacer más fácil el trabajo manual y que sea la mente, el conocimiento experencial el que nos lleve a una equidad social. Tomemos eso en cuenta.

 

 

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